domingo, enero 8

Carta de una bulimiarexica pillada. (sí, así es... me pillaron mis padres :c)

Okey, hace algún tiempo (28-11-11 T-T) fue mi fin :C sentí que mi vida acababa, que todos mis sueños terminarían, los odiaba terriblemente por el daño que me habían hecho.. me habían obligado a dejar a Ana y a Mía.  Para desahogarme, escribí una carta... la cual les mostraré a continuación :


No quiero leer más sobre esto. Se perfectamente cuales son sus consecuencias, resultados, sacrificios, todo.  Un estúpido “experto” jamás sabrá la verdad sobre este estilo de vida tan repudiado por aquellos sedentarios inútiles, por aquellos que son felices viviendo en la imperfección.

Hasta el momento todo iba bien, no había daño alguno. Pero… todo murió

Que más puedo decir, ¿si no es que lo extraño? Era mi estilo de vida, era mi aliento para despertar cada mañana, era mi satisfacción diaria. Con ellas me sentía grande, fuerte, perfecta. Era tan poco pedir, tenia todo controlado. Con ellas viví las mayores satisfacciones de mi vida, sensaciones orgásmicas que dudo que vuelvan. Ellas fueron mis mejores amigas, las únicas capaces de ayudarme.

Nadie a parte de mi sabrá lo que se siente, sabrá lo que es perder tanto peso en tan poco tiempo, sabrá lo que es perder tantas preocupaciones, ni sabrá lo que significa sonreír porque tu amor propio va creciendo constantemente. De esos días ya nada queda.

Ahora solo puedo llorar... llorar de resignación, de impotencia. Llorar porque cada vez veo menos mis huesos y aunque sea evidente nadie es capaz de comprenderme... llorar porque todos me prometen soluciones pero sin embargo sigo aquí sin ninguna razón para vivir.

Las pesadillas se han vuelto naturales en mi vida, cada día más insoportables. Los espejos ya no los tolero, aunque con ellas los llegué a amar. Ahora no soporto ni bañarme, odio verme. Odio que al principio de cada maldito día haya un  amanecer, odio los atardeceres, odio que los días acaben, odio a las personas felices, a los animales despreocupados, me odio a mi misma por convertirme en esto, odio a todos mis cercanos por su maldita hipocresía “estoy gorda? ¡No, para nada!” “date vuelta… pareces un barril” mil palabras, mil frases redundan en mi interior, me queman todos los órganos y sin embargo soy la única que lo sabe… Mía me entendía… ella y Ana… ellas me ayudarían… si tan solo no hubiera abierto mi maldita bocota.

He pensado seriamente en el suicidio, pero simplemente no quiero. Quiero ser perfecta, no quiero abandonarlo todo. Quiero verme hermosa en mi funeral y no ojerosa y obesa como me vería si muero hoy. No quiero esperar para convertirme en una princesa, más que un capricho... es una necesidad… la necesidad de ser perfecta… la necesidad de amarme… la necesidad de ser alguien.

 Los sentimientos de odio y de culpa se vuelven cada día más insoportables, mi llanto cada vez más silencioso pero cada vez mayor se ha vuelto una nueva constante en mi vida. Envejezco prematuramente, envejezco porque ya no me queda felicidad.

Todo esto es su culpa, no la de Ana ni de Mía, si no la de todos los demás, de todos a quienes odio, por culpa de ustedes… por su culpa yo me quebré.  Por culpa de ustedes la princesa, la muñeca… se quebró. Y aunque vuelva a ser como era, aunque llegue al límite de la perfección, jamás se arreglará. Junto con morir un secreto, yo morí en vida.